Los corrales son espacios concebidos para el aprovechamiento ganadero, por eso su planta responde a las necesidades del pastor. Estaban formados por la caseta para el pastor, una parte cubierta (corral) y otra descubierta (raso).
A veces eran los dueños de campos cercanos a una cabañera los que construían corrales, ya que de este modo, y siguiendo con la economía de medios que caracterizaba a esta sociedad, se podía aprovechar el fiemo del ganado.
Existe una gran variedad de corrales dependiendo de su tamaño y tipo de planta: de "barrera" si carece de zona cubierta, "rupestre" si se adosa a un extraplomo rocoso, o paridera con parte cubierta y descubierta.

Haga click para ampliar la imagen
Corral en el barranco de San Chils
Se trata de un pequeño corral de planta rectangular con dos zonas diferenciadas: una, cubierta y otra, al aire libre.
El cubierto, a su vez, está divido en su interior en dos estancias mediante una pared levantada con un entramado vegetal, y se cubre con un tejado a un agua que vierte al raso.
Los muros exteriores están construidos en mampostería con mortero de arena.
La entrada, tiene un pequeño tejadillo a dos aguas formado por grandes losas, que protege la puerta de madera claveteada.