
A escasos metros de ambos molinos sorprende un horno para la fabricación de tejas, ladrillos y baldosas de barro, probablemente de las primeras décadas de siglo XX.
Se conserva en buen estado y es es un edificio singular que llama la atención por su altura y su orientación hacia el río, se puede ver todavia el horno con su boca orientada hacia el agua.