Como tantas otras escuelas del Pirineo,
la de Lecina no es una excepción y cerró
sus puertas en la década de los 70 por falta
de niños en edad escolar. Ahora se ha habilitado como oficina de información sobre lo que el turista puede encontrar en este magnífico entorno.
Junto con los paneles, la escuela alberga una exposición permanente de maquetas, obra de Antonio Peñart Peñart, natural de Lecina, que falleción en 2007.
Gracias a su tesón y ayudado también por los vecinos de la localidad podemos hoy disfrutar de estas evocadoras maquetas hechas con materiales naturales: barro, piedra, cañas...